Sfiha


¡Que levante la mano el que no extraña las comidas de su abuelita!

Siempre pienso que mi pequeña familia concentra una enorme riqueza genética, y por cierto mi hijo es una increíble muestra de ello sus raices son un 50% celtas y el otro 50% mitad Siria y mitad Moscovita, en fin que entre tantas culturas hay una importante variedad gastronómica y este es un plato que hacia mucho tiempo me pedía mi marido y recordaba con cariño la cocina de su abuela que era originaria de Damasco.

Aquí esta mi homenaje: SFIHA

La masa:

10 gramos de levadura deshidratada de panadería o 25 gramos de levadura fresca.
250 cc  de leche
1/2 cucharadita de azúcar
1/2 cucharadita de sal
1 cucharada de aceite de oliva
370 gramos de harina común.

Preparamos la masa :

Disolvemos la levadura en la leche ( apenas tibia) la batimos hasta que se disuelve bien.
la tapamos y la dejamos reaccionar unos 10 minutitos.

Formamos una corona con la harina previamente tamizada con el azúcar y la sal.

En el centro le colocamos la esponja de levadura y la cucharada de aceite y con una cuchara de madera vamos incorporando la harina de a poco hasta formar un bollo tierno.

Lo cubrimos con un film y lo dejamos descansar hasta que duplique su volumen.

El relleno:

1 kilo de carne picada (mas bien molida)
2 tomates
1 cebolla
perejil a gusto
jugo de limón
sal
baharat (pimienta dioicacominocardamomopimienta negra y otros ingredientes como el pimentón dulce, o el cilantro dependiendo de la región.)
arrope de granada (sirope de granada)




En un bol mezclamos la carne, sal,pimienta el tomate cortado en cubitos, la cebolla también en cubitos y el perejil picado, le agregamos los condimentos a gusto y los reservamos hasta que hayamos preparado la masa.


Debo confesar que tengo cierta aversión por la comida cruda y sinceramente no pensé que si ponía este relleno crudo se fuera a cocer junto con la masa, supuse (erróneamente) que no quedaría cocido del todo, (por suerte me equivoque), conseguir el baharat y el arrope de granada ha sido misión imposible así es que los omití claro que el resultado no era igual que en la receta original, así y todo tuvo éxito.


En este punto pre calentamos el horno a temperatura máxima.


A esta altura la masa habrá duplicado su volumen, acostumbro pesar la pieza para poder dividirla en porciones iguales y si no hay balanza a ojimetro.




Los amasamos un pelin y los estiramos mas o menos finos, colocamos en el medio una cucharada del relleno que habíamos preparado. (La iluminación de la foto no le hace justicia a los colores originales)


Y doblamos los bordes dando forma triangular.

Una vez que los tenemos horneamos a temperatura alta en primer lugar unos 5 o 6 minutos cerca del piso del horno y los 4 minutitos restantes a la altura del gratinador para que tomen color doradito.

No perderles de vista, ya sabemos que hay que estar atentos al horno (que suele tener sus propias ideas).

Que disfruten!